By Los editores El Tribunal Constitucional ha dictado su sentencia (STC 6436-2024) sobre la Ley Orgánica 1/2024, de 10 de junio, de amnistía para la normalización institucional, política y social en Cataluña (más conocida como ley de amnistía) y, como era de esperar, ninguna sorpresa: un tribunal fragmentado por bloques alineados ideológicamente ha resuelto su constitucionalidad con un resultado de 6 a favor y 4 en contra (a los que habría que añadir dos magistrados que no han participado: uno al haberse abstenido y otro al haber sido recusado por haberse manifestado previamente sobre la inconstitucionalidad de la amnistía). Por tanto, lo primero que hay que destacar es que, cuando al resolver asuntos políticamente sensibles, los magistrados de un tribunal sistemáticamente se posicionan de acuerdo con los intereses de los partidos que les propusieron, pierde su credibilidad. De hecho, el 6-4 (o 7-5, en su caso) era muy fácil de pronosticar. Con esto se demuestra que tenemos un tribunal constitucional que es incapaz de realizar su labor integradora de interpretar la Constitución con unas mínimas garantías para que la norma fundamental siga siendo sentida como el espacio común que permite la convivencia democrática. Pero, además, esta sentencia es muy preocupante porque desprotege de […]
Puedes leer el artículo completo en:: EDITORIAL: la amnistía ante el Constitucional
