By Ignacio Fernández Larrea La Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort es una de las más altas condecoraciones jurídicas en España. Instituida por Decreto de 23 de enero de 1944, esta distinción está destinada a recompensar «los méritos relevantes contraídos por quienes intervienen en la Administración de Justicia, y los que se destaquen en el estudio y aplicación del Derecho en todas sus ramas». Está referenciada a la figura de Raimundo de Peñafort, jurista español (catalán, para más señas), compilador de las Decretales de Gregorio IX, que desde entonces (1234) integraron el Corpus del Derecho Canónico hasta la aprobación del Código de Derecho Canónico de 1917. Se le venera como santo patrón de los juristas. Conforme a su normativa reguladora, la condecoración admite diversas variantes: Gran Cruz, Cruz de Honor, Cruz Distinguida de Primera y Segunda Clase, Cruz Sencilla y Medalla del Mérito a la Justicia. En esencia, la Gran Cruz se reserva (se reservaba, habría ahora que decir) a juristas de muy reconocido prestigio y trayectoria. Entre los condecorados a lo largo de las décadas aparecen figuras eminentes del Derecho español: Eduardo García de Enterría, Francisco Tomás y Valiente, Antonio Hernández Gil, Antonio Fernández de Buján, Encarnación Roca, Rodrigo […]
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