La terrible realidad de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer
Los Juzgados de Violencia sobre la Mujer, creados por la Ley Orgánica 1/2004, nacieron con un propósito noble: ofrecer un lugar especializado para atender a las víctimas de violencia de género, con jueces, fiscales y personal formado en la sensibilidad que estos casos requieren. Sin embargo, la realidad dista mucho de esa visión idealizada. Estos juzgados operan en un estado de emergencia permanente, con oficinas judiciales bajo mínimos, expedientes que se acumulan como escombros y una infraestructura tecnológica inexistente. En realidad, esto es un mal endémico de la mayoría de juzgados del país. Las carencias son brutales: oficinas judiciales con plantillas diezmadas, tecnología obsoleta que convierte cada trámite en una odisea, sistemas de gestión procesal distintos según comunidades autónomas e incompatibles entre sí, y edificios judiciales que parecen las ruinas de lo que debió ser un templo de Justicia. Esta crisis no es nueva ni exclusiva de un partido, ya que los sucesivos gobiernos han mirado hacia otro lado, maquillando el abandono con reformas cosméticas y convirtiendo a los juzgados en un enfermo terminal al que se le niega tratamiento. Cada gobierno anuncia reformas grandilocuentes, comisiones sin impacto y presupuestos que nunca llegan a los juzgados y, mientras tanto, la […]
